El presidente de la Unione delle Comunità Romanès in Italia (UCRI), Gennaro Spinelli, coronó el pasado domingo, 20 de septiembre, los 5.895 metros del Kilimanjaro y ondeó en su cima la bandera gitana por primera vez en la historia, en un nuevo hito de visibilización y orgullo de la comunidad romaní internacional.
Según la publicación difundida por Spinelli y por la UCRI, se trata de la primera vez que la bandera romaní ondea en la cima del Kilimanjaro, uno de los enclaves naturales más emblemáticos del continente africano. El logro supone un nuevo capítulo en el proyecto de Spinelli de llevar el símbolo romaní a algunas de las grandes cumbres del mundo.
“Por primera vez en la historia, la bandera romaní ondea en la cima del Kilimanjaro, la cima más alta de África y una de las montañas más icónicas del mundo”, señala la UCRI en sus redes sociales.
100 kilómetros de recorrido hasta los 5.895 metros
La ascensión no fue sencilla. De acuerdo con el relato publicado por Spinelli tras alcanzar la cumbre, el recorrido supuso aproximadamente 100 kilómetros entre selva, roca y hielo, con temperaturas que llegaron a alcanzar los -20 grados, fuertes vientos y noches en tienda de campaña. El equipo tuvo que realizar además un proceso progresivo de aclimatación para afrontar la ascensión hasta la cima del Kilimanjaro. «Ha sido duro, pero ahora podemos decirlo: ¡lo hemos conseguido!», escribió Spinelli después de alcanzar la cima.
Del Everest al Kilimanjaro: un nuevo desafío
El ascenso al Kilimanjaro llega después de otra expedición protagonizada por Spinelli en 2025, cuando llevó la bandera gitana hasta el entorno del Monte Everest, en Nepal.
En aquella ocasión, Spinelli explicó que el objetivo no era únicamente deportivo, sino utilizar la bandera como símbolo de unidad y visibilidad del pueblo romaní. En declaraciones al portal Romea.cz, relató que la expedición al Himalaya le permitió llevar la bandera a la montaña más alta del mundo y reivindicar la presencia y la dignidad de los pueblos romaní y sinti.
La expedición al Everest supuso para Spinelli unos 150 kilómetros de caminata de ida y vuelta, además de las dificultades derivadas de la altitud y de la falta de oxígeno. Según explicó entonces, la bandera que llevó hasta el Himalaya había sido firmada por activistas, políticos y organizaciones, como símbolo de solidaridad y de pertenencia colectiva. Ahora, con el Kilimanjaro, la bandera romaní vuelve a estar presente en una de las grandes cumbres mundiales.
Un reto con un significado colectivo
Desde la UCRI han presentado la expedición como una iniciativa que trasciende el desafío deportivo. Spinelli ha dedicado esta nueva hazaña a las comunidades romaníes y sinti de todo el mundo, especialmente a quienes trabajan por preservar y reivindicar una cultura milenaria.
En el mensaje difundido tras alcanzar la cima, la UCRI subraya que la bandera representa una identidad compartida y que llevarla hasta una de las cumbres de las Seven Summits (las montañas más altas de cada continente) pretende hacer hincapié en el orgullo y la presencia internacional de la cultura romaní. El nuevo ascenso refuerza así una trayectoria que comenzó con el reto del Everest y que convierte las grandes montañas en un escenario para visibilizar la cultura, la identidad y el orgullo romaní ante el mundo.
