Cobertura Básica
Según el VI Informe del Observatorio de Desigualdad de Andalucía (ODA, 2025), los datos globales ocultan situaciones graves de exclusión en zonas urbanas y rurales de toda nuestra comunidad. Estas zonas enfrentan pobreza estructural, desempleo, infravivienda, fracaso escolar, violencia de género y falta de redes de apoyo, donde las mujeres y niñas asumen una sobrecarga de cuidados sin suficientes recursos públicos.
El programa Cobertura Básica se desarrolla en zonas con vulnerabilidad crónica, identificadas por datos oficiales y diagnósticos comunitarios como los de los Planes ERACIS y el Informe de Pobreza de EAPN España (2025).
Este programa propone una intervención destinada a que las unidades de convivencia con dificultad social o desventajas socioeconómicas, con la finalidad de cubrir sus necesidades básicas y adquieran autonomía en la gestión de recursos de la vida cotidiana, además de procurarles un acompañamiento en gestión de la vida cotidiana, además de formación en orientación e intermediación laboral, evitando que puedan derivar en mayores dificultades o problemas de exclusión.
En Sevilla, barrios como Tres Barrios-Amate y Padre Pío-Palmete presentan rentas bajo los 6.800€/año y tasas de desempleo superiores al 50%. El ERACIS detecta exclusión social compleja, deterioro de vivienda, abandono escolar y estigmatización. En Dos Hermanas, zonas como Ibarburu o La Jarana superan el 60% de paro, con trabajo informal y falta de equipamientos. La mayoría son familias gitanas o migrantes que sufren trabas administrativas y desconfianza institucional.
En Huelva, el distrito V combina pobreza urbana, desempleo juvenil y servicios públicos desarticulados. El ERACIS subraya la fragmentación institucional y el aislamiento social, que afecta a mujeres, personas mayores y familias monoparentales.
En Jerez de la Frontera, el Distrito Sur muestra tasas de paro superiores al 50% y fuerte dependencia de ayudas, viviendas deterioradas y la juventud carece de oportunidades.
En este sentido, nuestra actuación se centra en:
Cubrir necesidades básicas, facilitando el acceso a productos esenciales de alimentación e higiene y contribuyendo al pago de suministros básicos de las personas y unidades de convivencia en situación de vulnerabilidad.
Ofrecer información, orientación y acompañamiento, facilitando el acceso a recursos complementarios, la adquisición de habilidades y el desarrollo de capacidades que refuercen la autonomía personal.
Educar en el consumo consciente y la gestión económica del hogar.
Favorecer la inclusión sociolaboral, mediante actuaciones orientadas a mejorar las oportunidades de participación social y acceso al empleo.
El objetivo no es solo mitigar la pobreza, sino impulsar transformaciones estructurales en los territorios más excluidos.

