La desigualdad y la discriminación continúan marcando la realidad de la población gitana en España. Un informe de la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA) revela que el 94% de las personas gitanas españolas vive en riesgo de pobreza, frente al 20% del conjunto de la población. El estudio, basado en encuestas a 10.000 gitanos de 13 países europeos —entre ellos 1.143 en España—, concluye que los niveles de pobreza entre los gitanos españoles son casi cinco veces superiores a los del resto de ciudadanos.
Los niños gitanos son los más vulnerables: el 96% permanece en riesgo de pobreza, y la escolarización en educación infantil ha caído del 86% en 2016 al 78%. Además, solo el 31% de los adultos tiene empleo remunerado, y un 30% carece de vivienda digna.
La discriminación sigue siendo generalizada: uno de cada tres gitanos denuncia haber sido discriminado por su origen étnico, especialmente en el acceso al trabajo y la vivienda.
Aunque se ha reducido la privación material severa —del 50% en 2016 al 25% actual—, la FRA advierte que la situación está muy lejos de los objetivos de inclusión fijados por la UE para 2030. “La comunidad gitana debe poder vivir libre de prejuicios y discriminación. No podemos aceptar avances marginales”, subrayó la directora de la FRA, Sirpa Rautio, al presentar el informe. Ha pedido a los países miembros tomar medidas para garantizar las condiciones de la población gitana, con el objetivo de que «la comunidad pueda disfrutar plenamente de sus derechos fundamentales».
