El pleno del Parlament se abre a incorporar contenido sobre el pueblo gitano en sus currículum escolar. Este es el paso adelante que dio la cámara catalana el pasado jueves cuando se aprobó una moción (una propuesta llevada por un grupo y que posiciona a la cámara sobre un tema de forma que se marca la linea de actuación) para que el Govern de Salvador Illa integre de manera efectiva la historia, la cultura y las contribuciones del pueblo gitano en las aulas. Además de incentivar su incorporación también en las políticas públicas de memoria para combatir los estereotipos sobre la comunidad gitana y avanzar en su reconocimiento institucional.
Esta petición formal parte de una moción de los Comuns sobre políticas de reconocimiento e inclusión del pueblo gitano y contra el antigitanismo, y salió adelante con el respaldo de PSC-Units, Junts, ERC, Comuns y CUP, mientras que PP y Aliança Catalana se abstuvieron y Vox votó en contra.
Reconocimiento de la cultura, protección del rromanò y el caló y promoción de la mujer gitana
Más allá de reforzar medidas generales como el aumento de recursos, la atención a la diversidad o la lucha contra la segregación escolar, el texto (reforzado con las enmiendas transaccionales publicadas el 20 de abril) incorpora por primera vez de manera más estructural la realidad del pueblo gitano dentro de las políticas educativas.
En este sentido, se impulsa el reconocimiento de su cultura, lengua e historia (incluyendo su presencia en las políticas educativas y de memoria), así como el desarrollo de programas específicos de acompañamiento educativo y lingüístico que faciliten su acceso efectivo a derechos. Este enfoque supone un cambio relevante: el pueblo gitano deja de ser tratado únicamente como colectivo vulnerable y pasa a ser reconocido como sujeto cultural con identidad propia dentro del sistema educativo.
Asimismo, las enmiendas introducen medidas concretas que refuerzan esta perspectiva de reconocimiento y derechos, como la promoción del rromanò y del caló fomentando su investigación y labor de documentación, la elaboración de informes periódicos sobre la situación del pueblo gitano y el impulso de planes específicos (especialmente para mujeres gitanas con un plan de promoción de la mujer gitana dentro de la Estrategia Catalana del Pueblo Gitano) con dotación presupuestaria y objetivos evaluables.
También se apunta al fortalecimiento institucional y presupuestario de las políticas dirigidas a este colectivo, incluyendo propuestas orientadas a incrementar recursos y mejorar la coordinación con órganos de participación como el Consell Municipal del Poble Gitano y el mundo asociativo gitano. En conjunto, estas medidas consolidan un enfoque más integral que combina inclusión educativa, reconocimiento cultural y lucha contra el antigitanismo, y que sitúa la educación como un eje clave para avanzar hacia la igualdad real y la dignificación del pueblo gitano en Cataluña.
