La publicación en el BOE de la Resolución por la que se crea la Red de Mujeres Gitanas supone un avance significativo en la inclusión real de las mujeres gitanas en el diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas. Esta iniciativa reconoce explícitamente la situación de discriminación múltiple e interseccional que enfrentan las mujeres gitanas (por razón de género, etnia, clase social y otras condiciones) y responde a una demanda histórica de participación efectiva y reconocimiento institucional.
La creación de la Red parte del diagnóstico de que las mujeres gitanas se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad frente a la violencia machista, agravada por factores estructurales como el antigitanismo, la exclusión social y las barreras en el acceso a recursos de protección y justicia. El propio texto señala que muchas mujeres gitanas desconfían de las instituciones, en parte porque sus experiencias de violencia han sido silenciadas o mal acompañadas, y porque la falta de formación y sensibilización de los profesionales de la administración pública dificulta una atención adecuada a sus realidades concretas .
En este contexto, la Red se concibe como un puente entre las mujeres gitanas y las instituciones, permitiendo generar confianza, mejorar el acceso a la justicia y a los recursos públicos, y reforzar la capacidad del Estado para dar respuestas eficaces y culturalmente pertinentes. Asimismo, la iniciativa reconoce la insuficiente capacitación institucional para abordar la violencia machista desde una perspectiva interseccional, y plantea la Red como un espacio de asesoramiento, incidencia política y transferencia de conocimiento desde las propias mujeres gitanas hacia la administración.
La Red se conformará por una presidencia de una persona titular del Ministerio de Igualdad, una vicepresidencia primera correspondiente a la persona titular de la Secretaría de Estado de Derechos Sociales, una vicepresidencia segunda elegida entre las personas que ejercen las vocalias y la secretaria la formará la persona titular de la Dirección General para la Igualdad de Trato y no Discriminación y Contra el Racismo. Un total de 25 vocalías elegirán a la persona encargada de la vicepresidencia segunda, que serán designadas, por un periodo de tres años, por la persona titular del Ministerio de Igualdad. Estas representantes serán mujeres de asociaciones de mujeres gitanas y entidades que trabajen por la promoción de las mujeres gitanas, así como entre mujeres gitanas expertas y de reconocido prestigio en función de su trayectoria profesional, académica o experiencia vital. Dichas vocalías deberán representar la pluralidad del movimiento asociativo de mujeres gitanas y la diversidad de las diferentes realidades de las mujeres gitanas, así como garantizar la representatividad territorial.
Con este trabajo en equipo entre administración y mundo asociativo femenino gitano se pretende poner en común propuestas que promuevan la igualdad de trato, no discriminación y participación social de las mujeres gitanas. También se asientan las bases para hacer un mejor seguimiento, bajo el criterio y observaciones de la Red, de programas de la Administración que afecten a las mujeres gitanas.
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