La Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña (FAGiC) celebró el pasado viernes 12 de diciembre de 2025 la decimoséptima edición de los Premios FAGiC en el Museo de Historia de Cataluña, un enclave de referencia para la difusión y el reconocimiento de la historia del pueblo gitano.
El evento se abrió con una bienvenida cercana y un agradecimiento expreso al Museo de Historia de Cataluña por acoger un acto tan significativo para el movimiento asociativo gitano. Durante la presentación, los maestros de ceremonia recordaron que la FAGiC, que agrupa a más de 80 asociaciones de todo el territorio catalán, continúa siendo la principal entidad representativa del pueblo gitano en Cataluña. Asimismo, subrayaron que estos premios constituyen un reconocimiento anual a personas y organizaciones que destacan por su compromiso, valentía y sentido humano.
La ceremonia comenzó con la interpretación del Himno Internacional del Pueblo Gitano, “Gelem Gelem”, a cargo de Antonio Campos “El Bocaíllo” y Falete Perona. Posteriormente, se sucedieron las intervenciones institucionales de Jordi Principal, director del Museo de Historia de Cataluña, y de Simón Montero, presidente de la FAGiC.
En su discurso, Montero puso en relieve el valor simbólico y político de los Premios FAGiC, señalando que las 17 ediciones celebradas representan mucho más que una entrega de reconocimientos: son el reflejo de años de resistencia, unión y orgullo colectivo. Destacó que estos galardones surgieron con el objetivo de generar referentes positivos, fortalecer alianzas y dar visibilidad a las historias y reivindicaciones del pueblo gitano, a menudo relegadas al silencio.
El presidente de la FAGiC remarcó que los avances conseguidos han sido posibles gracias al esfuerzo constante de asociaciones, instituciones, profesionales, activistas, familias y jóvenes comprometidos con el cambio, aunque recordó que la igualdad real sigue siendo un desafío pendiente.
En la parte final de su intervención, Montero centró su mensaje en el presente y el futuro del pueblo gitano, advirtiendo de que mientras el antigitanismo persista en las instituciones, en el espacio público y en determinados sectores sociales, no será posible una democracia plenamente justa. A su vez, reivindicó la fortaleza colectiva del pueblo gitano, afirmando que tras más de seis siglos de historia en este territorio, seguirá avanzando con determinación, alzando la voz con dignidad, amor y orgullo.
El acto continuó con la proyección de un vídeo que repasó los proyectos, el equipo humano y la trayectoria de la FAGiC, ofreciendo una mirada conjunta al pasado y al presente de la federación.
Entrega de los premios
A continuación, se procedió a la entrega de los Premios FAGiC 2025, que en esta edición reconocieron cinco trayectorias e iniciativas destacadas por su aportación a la defensa de derechos, la visibilización y la dignidad del pueblo gitano. Mercedes Gómez fue galardonada por toda una vida dedicada al trabajo comunitario, la mediación y la defensa incansable de los derechos de la comunidad gitana. También se distinguió a la Fundación Integra por su apoyo fundamental a la juventud y por su labor de acompañamiento hacia un futuro con mayores oportunidades.
Asimismo, la FAGiC otorgó un reconocimiento al Museo de Historia de Cataluña por la exposición dedicada al pueblo gitano, una propuesta que contribuye a dar voz, dignidad y visibilidad a su historia mediante un trabajo colaborativo e inclusivo. El premio a la trayectoria profesional fue para José Reyes Ximénez, en reconocimiento a su labor y compromiso con la comunidad como policía local de Vila-seca. Por último, se concedió un reconocimiento especial a Catalunya Ràdio por su apoyo y por difundir la realidad del pueblo gitano a través del pódcast “La Roda Gitana”, destacando el papel de los medios en la lucha contra los estereotipos y el antigitanismo.
La jornada se cerró con actuaciones musicales y un espacio de encuentro entre las personas asistentes, reafirmando que los Premios FAGiC se han consolidado con el paso de los años como una cita emblemática del movimiento asociativo gitano y un momento colectivo para reconocer el trabajo y los avances alcanzados a lo largo del año.
