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José Heredia, el primer joven gitano de La Mina que estudia ingeniería en la UPC: un ejemplo de superación y esperanza

José Heredia

José Heredia González, vecino del barrio de La Mina en Sant Adrià de Besòs, se ha convertido en el primer joven gitano de su comunidad en acceder a la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), concretamente al campus Diagonal-Besòs, donde este curso ha comenzado el grado en Ingeniería Mecánica. Su historia es un hito en la lucha contra los estigmas que aún pesan sobre ciertos barrios periféricos, y representa una fuente de inspiración para muchos jóvenes que, como él, sueñan con un futuro diferente.

Aunque José rechaza modestamente la etiqueta de “referente”, tanto su entorno como sus propios profesores reconocen en él un símbolo de cambio. Vive a escasos minutos del campus universitario, lo que le permite estudiar sin renunciar a sus raíces ni desvincularse de su familia, que se dedica a la venta ambulante. A pesar de las dificultades económicas, ha decidido priorizar sus estudios, con el apoyo de becas y de entidades como la Fundación Pere Closa, que acompaña y orienta a jóvenes gitanos en su trayectoria educativa.

La UPC lleva años desarrollando programas sociales en zonas desfavorecidas como La Mina, con talleres de robótica y mentorías que siembran vocaciones STEM. José participó en algunos de estos proyectos, lo que despertó su curiosidad por la ingeniería. Hoy es uno de los 241 estudiantes de primero en el EEBE (Escuela de Ingeniería de Barcelona Este), y forma parte de una generación que rompe barreras invisibles.

Su camino no ha sido fácil. Durante la adolescencia, José dudó sobre continuar estudiando, especialmente durante la pandemia. Sin embargo, el apoyo de profesores comprometidos y el descubrimiento del placer de aprender marcaron un punto de inflexión. En sus palabras: “Más que estudiar, empecé a disfrutar aprendiendo por qué ocurren las cosas”.

Desde el instituto Barri Besòs, donde cursó el bachillerato, destacan su evolución y esfuerzo: “Hemos trabajado día a día con él y con otros alumnos en situaciones complicadas. José es un orgullo para toda la comunidad educativa”.

Actualmente, Heredia también se involucra como mentor informal, aconsejando a otros jóvenes del barrio sobre la importancia de la vocación y la constancia. “Me encantaría ser un referente”, admite. Y en la práctica, ya lo es.

Su historia demuestra que el talento existe en todos los rincones, y que acercar la universidad a barrios como La Mina puede transformar vidas y romper ciclos de exclusión. José Heredia encarna una nueva generación gitana que apuesta por la formación, el esfuerzo y el futuro.

Para más información, lea este artículo de El Periódico

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