El Consejo para la Eliminación de la Discriminación Racial o Étnica (CEDRE), del cual forma parte la presidenta del Instituto Romanò, María Rubia Jiménez, ha emitido un contundente comunicado para expresar su “rotunda condena” ante la escalada de enfrentamientos y situaciones violentas que se están viviendo en diversas localidades, especialmente tras los graves hechos ocurridos recientemente en el municipio de Torre Pacheco, en la Región de Murcia.
Criminalizar a todo un colectivo y provocar alarma social
CEDRE ha rechazado de forma firme los delitos cometidos y ha mostrado su apoyo a la necesidad de que las personas responsables sean condenadas, pero ha alertado del peligro de criminalizar de forma injusta a toda la población migrante. “Criminalizar a todo un colectivo y provocar alarma social agitando el miedo y canalizando la desinformación es injusto y altamente dañino para toda la sociedad”, subraya el comunicado.
El organismo advierte de que la vinculación entre inmigración y delincuencia no está respaldada por los datos reales, sino por “un relato falso e infundado” que alimenta el racismo y la polarización social. Por ello, hace un llamamiento a la responsabilidad de toda la ciudadanía, medios de comunicación y líderes políticos para evitar discursos de odio y defender la cohesión social y la convivencia pacífica.
Pluralidad cultural
La nota destaca la diversidad de la sociedad española como un valor que enriquece su identidad y pone como ejemplo a Torre Pacheco, un municipio caracterizado por su pluralidad cultural, que ahora se ve golpeado por episodios violentos que alarman a sus vecinos y vecinas.
CEDRE denuncia que los hechos están siendo instrumentalizados con fines partidistas, alimentando propuestas que atentan contra los derechos fundamentales de parte de la población por su nacionalidad o apariencia. Asimismo, alerta de los ataques sufridos por organizaciones y personas defensoras de los derechos humanos, que se ven forzadas a cerrar locales y paralizar su labor de apoyo a colectivos vulnerables.
En su declaración, la institución insiste en la necesidad de seguir trabajando por una sociedad “más unida, justa e igualitaria”, y urge a frenar la espiral de odio y violencia. Para ello, recuerda que existe el servicio 0211 de asistencia gratuita y confidencial para víctimas de discriminación racial o étnica, cuyo horario ha sido ampliado hasta las doce de la noche para atender posibles necesidades derivadas de la actual situación.
“Ante el racismo, ni un paso atrás”, concluye el comunicado, que reitera su compromiso con la defensa de los derechos humanos y la convivencia en un marco democrático.
