La localidad sevillana de Utrera se vestirá de gala este 27 de junio para convertirse en la capital del flamenco con motivo de la LXX edición del Potaje Gitano de Utrera 2026, que está considerado como el festival de flamenco más antiguo de España y una de las grandes citas autonómicas. El evento, que lleva celebrándose desde 1957 y está organizado por la Hermandad de los Gitanos de Utrera, rendirá homenaje en esta ocasión al torero Morante de la Puebla, que aúna en su figura las grandes señas de identidad de la localidad, el flamenco y la tradición taurina.
El encuentro arrancará a las 21:30 del mismo sábado en el conocido patio del Colegio Salesiano de Utrera, que acogerá a decenas de aficionados del flamenco llegados de todos los puntos de la península. Esta vez el festival de Potaje Gitano reunirá a artistas destacados del flamenco actual, tal como Marina Heredia, Antonio Reyes o Jesús Méndez en el cante, al bailaor José Maya y la actuación especial también de Cancanilla de Málaga, Remache de Málaga, Manuela de Moya, Remedios Reyes y Rocío la Turronera. El evento será presentado por Juan Garrido, con la asistencia de Manolo Viera.
Las entradas para asistir al evento se pueden solicitar a través de un mensaje de Whatsapp al número de teléfono 608 05 24 77. Parte de la recaudación del festival irá destinada a la obra social de la Hermandad de los Gitanos de Utrera.
El origen: el desfile de penitencia de la cofradía con potaje de alubias blancas
El origen del Potaje Gitano de Utrera tiene su origen en un desfile de penitencia de la cofradía por sus calles hace 70 años. En esa ocasión la Hermandad organizó una comida de hermandad en la que guisó un potaje de alubia blancas, llamado «potaje de fijones» para, luego, dar pie a una fiesta de cante y baile en la que se puso de manifiesto el arte, el duende y la gracia que siempre caracterizaron a los gitanos de Utrera, con artistas tan emblemáticos como Fernanda y Bernarda, Medallas de Plata de la Junta de Andalucía.
Con la celebración en aquel entonces de esta fiesta de carácter familiar, los gitanos de Utrera dieron el pistoletazo de salida a esta fiesta gitana, llamada desde su segundo año como la fiesta del «Potaje Gitano de Utrera», que además impulsó a que los demás pueblos de Andalucía crearan sus propios festivales flamencos.
