La comunidad gitana tiene una presencia histórica en Zaragoza de más de 600 años, pero continúa enfrentándose a una situación de fuerte desigualdad social. Así se puso de manifiesto en el acto de conmemoración del Día de la Cultura Gitana en la Casa de los Morlanes, en el que participó el Ayuntamiento de Zaragoza. Durante el encuentro se recordaron los principales hitos del pueblo gitano en Aragón y las actividades desarrolladas a lo largo de 2025, especialmente las iniciativas educativas en centros escolares para dar a conocer su historia y cultura. La educación fue señalada como el pilar fundamental para el progreso, un mensaje subrayado por representantes del movimiento asociativo gitano.
En este contexto, Tamara Clavería, directora territorial de la Fundación Secretariado Gitano en Aragón, alertó de la grave situación social que atraviesa esta comunidad: un alto porcentaje de pobreza infantil, elevados niveles de fracaso escolar y un sentimiento persistente de marginación. «La situación de pobreza de la población gitana es alarmante. Hay un 89% de pobreza infantil y un 63% tiene fracaso escolar. Sienten marginación», ha confesado. Aun así, defendió que la población gitana es ciudadanía plena que aspira, como cualquier otra, a vivir con dignidad.
Los gitanos, en el centro del Plan Municipal de Convivencia e Interculturalidad 2030
Otros participantes destacaron que los principales retos siguen siendo el acceso a la educación y a una vivienda digna, y que avanzar en estos ámbitos beneficia al conjunto de la sociedad. Desde el Ayuntamiento, la concejala Marian Orós recordó la importancia del respeto y la memoria hacia un pueblo históricamente perseguido, así como el compromiso municipal con la convivencia intercultural a través del Plan Zaragoza 2030, que apuesta por una ciudad más inclusiva y cohesionada. Orós celebró que se haya conseguido «acercar miradas» con la celebración del acto y ha seguido animando a que «gitanos y payos sigan trabajando juntos» porque «somos todos parte de la misma historia». Ha destacado también que “todos somos parte de un proyecto común, que es construir una ciudad abierta, acogedora e inclusiva. Una sociedad de libertad e igualdad para todas las personas. Zaragoza es una ciudad de encuentro y de diversidad».
La consejera recordó que desde el Consistorio se ha impulsado el nuevo Plan Municipal de Convivencia e Interculturalidad 2030, «que ofrece un marco sólido para comprender los retos actuales y orientar políticas que promuevan una convivencia real, basada en la igualdad y el reconocimiento mutuo». En dicha propuesta se destaca que la capital aragonesa es una ciudad plural donde los gitanos ocupan un lugar central. Este planteamiento se centra en tres pilares, tal y como se ha recordado; el primero el reconocimiento de la identidad gitana como patrimonio municipal, el segundo la igualdad de derechos y el último la integración positiva, generando espacios de encuentro, diálogo y participación.
