La candidatura de la rumba catalana para ser reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO dio un nuevo paso este lunes con la incorporación de Francia al proyecto. Representantes de la comunidad gitana de Cataluña y del sur de Francia firmaron en Barcelona un acuerdo para impulsar una candidatura conjunta que refuerza las opciones de lograr este reconocimiento internacional.
Este avance supone un nuevo hito en un camino que comenzó en 2022, cuando la Plataforma per la Defensa de la Rumba Catalana, junto a la comunidad gitana, artistas y diversas entidades culturales, puso en marcha la iniciativa para conseguir que la rumba catalana fuera reconocida por la UNESCO. Desde entonces, el proyecto ha ido sumando apoyos institucionales y sociales. Entre 2022 y 2023, tras el inicio de la campaña, la candidatura recibió el respaldo unánime de instituciones como el Ayuntamiento de Barcelona y el Parlament de Catalunya, consolidando una propuesta nacida desde la sociedad civil y el tejido cultural.
Cataluña se alía con Montpellier en el Museo de História de Cataluña para el impulso definitivo
Ahora, el proyecto entra en una nueva fase con la incorporación de la asociación gitana francesa Cap Gély Figuerolles, de Montpellier, en un acto que se celebró en el Museu d’Història de Catalunya. La alianza convierte la candidatura en una iniciativa transnacional, un formato que, según sus impulsores, aumenta las posibilidades de éxito ante la UNESCO.
La presidenta de la Plataforma per la Defensa de la Rumba Catalana, Rosa Pubill, hija de Peret, celebró este nuevo paso, mientras que el fundador de «Sabor de Gràcia», Sicus Carbonell, destacó que la implicación de Francia permitirá dar un impulso definitivo al proyecto. «Los gitanos del sur de Francia llevan décadas haciendo rumba catalana y son referentes mundiales. Ahora les toca liderar también esta parte del camino», señaló.
Tras la firma del acuerdo entre las entidades de Cataluña y Montpellier, el proceso dependerá del respaldo de los gobiernos de España y Francia para formalizar la candidatura internacional ante la UNESCO. Los promotores calculan que el expediente podría estar listo para su presentación en un plazo aproximado de tres años.
En 2015 fue declarada Patrimonio Cultural de Cataluña
La rumba catalana nació en los barrios barceloneses de Gràcia, el Raval y Hostafrancs a mediados del siglo XX gracias a la creatividad de la comunidad gitana catalana, que fusionó diferentes tradiciones musicales hasta crear un estilo propio. En 2015 fue declarada Patrimonio Cultural de Cataluña, y ahora aspira a obtener el máximo reconocimiento internacional para preservar, difundir y proyectar un patrimonio cultural que forma parte de la identidad de Cataluña y que también ha arraigado con fuerza en el sur de Francia, en ciudades como Montpellier, Perpiñán, Narbona, Béziers o Marsella.
Bajo el lema «La rumba catalana: patrimonio que nos une, cultura que nos representa», la candidatura quiere poner en valor un género musical que trasciende la música y representa una forma de convivencia, identidad y transmisión cultural que sigue viva generación tras generación.
